domingo

Primer movimiento

El corazón, esa vieja palabra usada.
Francoise Charron

Siempre soñé vivir,
ser visible como las ruinas de la tierra.
El corazón, acelerador de intensidad, late en otro sitio,
es lo que los radioscopios no nos muestran.
No pares de atormentarme,
habla en el silencio de las moscas:
permaneceré de pie ante la enfermedad perpetua.
André Roy

Love letters of great men

I am a prisoner here in the name of the King; they can take my life, but not the love that I feel for you.
Yes, my adorable mistress, to-night I shall see you, if I had to put my head on the block to do it.
For heaven's sake, do not speak to me in such disastrous terms as you write; you must live and be cautious; beware of Madame your mother as of your worst enemy.
What do I say? Beware of everybody; trust no one; keep yourself in readiness, as soon as the moon is visible; I shall leave the hotel incognito, take a carriage or a chaise, we shall drive like the wind to Sheveningen; I shall take paper and ink with me; we shall write our letters.
If you love me, reassure yourself; and call all your strength and presence of mind to your aid; do not let your mother notice anything, try to have your pictures, and be assured that the menace of the greatest tortures will not prevent me to serve you.
No, nothing has the power to part me from you; our love is based upon virtue, and will last as long as our lives.
Adieu, there is nothing that I will not brave for your sake; you deserve much more than that.
Adieu, my dear heart!
. . .
Soy un prisionero aquí en nombre del Rey; ellos pueden quitarme la vida, pero no el amor que siento por usted.
Sí, mi adorable señora, esta noche voy a verte, aunque tenga que poner mi cabeza en la guillotina para hacerlo.
Por Dios, no me hable en términos tan desastrosos como escribió, usted debe vivir y ser cauta, cuidese de la Madame de su madre es su peor enemigo.
¿Qué digo? Tenga cuidado con todo el mundo; no confíe en nadie; mantengase en buena disposición, tan pronto como la Luna sea visible, voy a dejar la incógnita del hotel, tomaré un carro o una silla, debemos correr como el viento a Sheveningen; tomaré papel y tinta conmigo, vamos a escribir nuestras cartas.
Si me ama, tranquilizece y llame a todas sus fuerzas y ánimo en su ayuda; no deje que su madre, si nota algo, trate de tener sus fotos, y debes estar segura de que la amenazas de las mayores torturas no me impediran servirle a usted.
No, nada tiene el poder para separarme de usted, nuestro amor se basa en la virtud, y durará mientras nuestras vidas duren.
Adiós, no perdere la valentia por su bien; usted se merece mucho más que eso.
Adiós, mi querido corazón!
Voltaire